Opinión

Vivir con Dignidad

El país requiere reformas y decisiones concretas que permitan fortalecer la Justicia, no con más burocracia ni exceso de procedimientos sino en busca de la eficacia en la administración de justicia que le devuelva al ciudadano la confianza en las instituciones.

Por: Juan Urrea - Tw : @UrreaJuan

 

Hay frases cliché, repetitivas y por lo tanto, ante su constante uso terminan con una ausencia de significado real en el debate político actual, es el caso de la dignidad, muy famosa hoy por hoy por movimientos populistas que en defensa de la dignidad promueven la división en Colombia y es que mucho hemos escuchado acerca de la dignidad como eje central de las políticas públicas del Estado pero una propuesta integral de Seguridad para la gente, frente a vivir con dignidad, ha de ser mas que un slogan.

El Estado Social de Derecho se centra en la dignidad del colombiano y en adelante, busca generar las condiciones para el desarrollo de la vida digna, como eje rector desde los esfuerzos para la reducción de pobreza y el fortalecimiento la confianza en las instituciones de justicia para fortalecer la legalidad en el país. Estos dos factores, reducción de pobreza y Justicia son dos pilares que han tomado plena relevancia en la discusión común frente a los desafíos de la Nación.

El Estado colombiano debe declararle la guerra al hambre y a la extrema pobreza, uno de los tantos problemas causados por la pandemia Covid-19 fue el incremento de la pobreza en los sectores mas desfavorecidos donde las fatales victimas según los informes siguen siendo los niños y niñas ya que está comprobado que la ausencia de alimentación de calidad genera graves consecuencias para la vida de una persona. Es vital para el próximo Congreso desarrollar mecanismos que permitan atacar el hambre y la desnutrición a la par de toda una red de vigilancia de los recursos públicos para la alimentación escolar.

Si bien, los subsidios han sido un componente sustancial en los programas sociales, hoy por hoy el país también requiere una cultura empresarial y de emprendimiento que premie la creación de empresa en lugar de castigarla, que se favorezca a la formalidad y se reduzcan los atractivos que puede llegar a tener la informalidad en el campo laboral, ¿Por qué? La informalidad trae consecuencias negativas frente a una vida digna para una persona que teniendo la edad para adquirir sus derechos pensionales, ante la ausencia de formalización nunca avanzó en la cotización para la vida digna.

Sin embargo la dignidad no es un tema meramente del entorno social, hoy el país reclama y ha puesto a prueba la efectividad de las instituciones, y análogo al Leviatán de Hobbes, hoy la ciudadanía tiene una fuerte postura frente a la necesidad de gestar cambios definitivos frente a la administración de Justicias.

Vivir con dignidad es tener acceso a los mecanismo de Justicia efectivos que realmente sea un gestor de controversias y que mediante el monopolio de la fuerza imponga la corrección y sanción en los infractores pero, lamentablemente hoy el país tiene unas altas cifras frente a la impunidad en los delitos mas graves y una desconfianza ante la ciudadanía por el aumento de la inseguridad en las ciudades. El país requiere reformas y decisiones concretas que permitan fortalecer la Justicia, no con más burocracia ni exceso de procedimientos sino en busca de la eficacia en la administración de justicia que le devuelva al ciudadano la confianza en las instituciones.